Ruta por la ría de Pontevedra

Hacemos la ruta desde el punto más alejado, haciendo el camino de vuelta hacia el hotel.

Comenzaremos partiendo desde el extremo occidental del municipio de Marín donde podremos visitar la parroquia de Ardán. Cerca de la casa rectoral encontramos un interesante hórreo del siglo XVIII con dieciocho columnas. Además, cerca de Ardán se ubican dos miradores desde los que podremos gozar de las excepcionales vistas de la Ría de Pontevedra: el de la Teoira y el del Monte del Castro. En este último todavía podemos apreciar restos de un poblado celta que habitó en la zona.
Otros elementos conocidos en esta ruta son los petroglifos (inscripciones celtas en las piedras en forma de espiral). En Marín destaca el famoso Petroglifo de Mogor, datado hace más de 4000 años . Además de los castros, existen numeros mámoas, como las de Chan de Armadas, Casa dos Lobos, Chan de Pastoriza o Chan da Lagoa.

Continuando nuestra ruta, llegaremos a Aguete donde podremos visitar su playa e instalaciones náuticas además de varios pazos que constituten un ejemplo de arquitectura civil tradicional gallega.

La villa de Marín, por su parte, ofrece numerosos atractivos al visitante. Su icono principal y por el que más se conoce la villa en el exterior son las instalaciones del puerto (de Interés General del Estado) y sobre todo la Escuela Naval Militar. Si nos acercamos al núcleo de la villa podremos admirar ejemplos de arquitectura tradicional marinera. Si os interesan las zonas más de ocio, os recomendamos pasear por la Plaza del Reloj y las rúas Real y Echegaray. Cerca de Marín también podremos gozar del Lago Castiñeiras y del Mirador de Cotorredondo, donde disfrutar de las magníficas vistas de la Ría.
Después de Marín, pocos kilómetros antes de llegar a Pontevedra, podremos visitar la finca de Lourizán donde encontraremos un pazo decimonónico que posee un grandioso jardín con una gran riqueza botánica y vegetal.

Nuestro siguiente destino es Poio, al otro lado de la Ría, lugar donde las mámoas, petroglifos y castros también están presentes. Os aconsejamos visitar os petroglifos como A Pedra Grande de Montecelo o A Laxe das Lebres. Otro lugar de visita obligada es el convento de Poio, situado en la propia capital, debido a su belleza y extraordinario interés patrimonial y artístico. Si continuamos por el litoral, podremos acercarnos a la Playa Canteira y, sobre todo, Combarro. Este pequeño pueblo con encanto es una referencia dentro de las Rías Baixas no solo por su patrimonio histórico artístico sino por su singularidad.

Para finalizar la ruta, os proponemos seguir por el litoral donde os encontraréis en Raxó, un tranquilo paseo marítimo plagado de terrazas y bares con hermosas vistas de la ría, y las playas de Raxó y Xiorto, una de las mejores playas del municipio que obstenta la bandera azul, en la misma se encuentra vuestro hotel.

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